Todos tenemos un vacío, unos más que otros...
el tuyo está junto a esa estúpida claridad al mirar,
que me hacía quererme aventar a tus pupilas
(sólo para saber que jamás tocaría fondo).
fracturado y destrozado cada hueso,
deshecho cada músculo (excepto mi corazón),
todos los tendones desgarrados.
que al caer me rompa en infinitos pedazos,
mismos que se esparcirán por la ciudad,
seré lluvia desplazada por el viento.
ese es mi destino;
desaparecer…
consumirme por el simple hecho de no pertenecer.
esto ya lo he soñado en la zona…
por ahora solo quiero regresar a la ciudad,
sólo puedo regresar a la ciudad…