20091209

Atardecer en la ciudad




No recuerdo quién lo dijo (tú o yo), pero la frase no se olvida:


La noche es para los locos y las putas”.



[…]



No tendrá mucho que te propuse vagar por la noche…


Te negaste aludiendo a mi locura


(De mi parte siempre eludiendo la segunda parte de la conjunción);



No obstante…



…Extraño esos momentos en que fuimos “tal para cual”.

20091111

Punto y coma; Dos puntos: Puntos (entre paréntesis) suspensivos...‏

-

Aunque no te quejes;

a pesar de que no me menciones nada al respecto:

aunque tu indiferencia por mi ausencia me cale (como el frio) en los huesos...

-

No puedo quedarme con los brazos cruzados y temblando;

siendo lo anterior lo más humano:

deseando tu calor y haciéndome falsas esperanzas (como el tiempo) a mi regreso...

-

Siento la soledad a cada paso que doy;

cada pisada me aplasta y mutila las entrañas:

mis ojos trémulos de cansancio, y tu siempre tan (como el silencio) esquiva...

-

Anhelo lo imperturbable de tu mirada;

la falsa pasión de tus inexpresivos besos:

arrullando la tempestad en mi ruidosa existencia (como la fe) blasfema...

-

Extraño tu incomprensible hostilidad;

la manera en que hipócritamente desafías mi curiosidad;

desahogando tus impulsos vengativos en mi triste (como la sed) realidad...

-

¿Cuándo te convertiste en esa mujer?;

que en el frio invierno extraño tu hiel:

comería lentamente del veneno de tus brazos (como el elixir) mustios…

-

Te extraño;

Porque te quiero asi:

sin mascaras y con todo tu (como el amor) rencor...

-

20091009

Inconsolable


Despreciable cascaron de palabras huecas;
Sin esencia, mucho menos elocuencia…
Desprovisto de espíritu y presencia.

Ser inconmocionable: sin sombra y eco.
¡Carente! Prerrogativa de lo ausente;
Rostro privado de sonrisa: Ciudad inerte...

Fundamento vacuo, olvidada existencia;
Voz que se confunde con el silencio…
Causalidad errática de lo innombrable.

20090928

Mirando la ciudad...



(Llegaste como siempre: Sin previo aviso u horario predecible)


En tu ausencia intento escribir tal vez sólo un texto, unas cuantas palabras…


Un acto de pura demagogia; me atrevería a llamarlo una retorica lisonjera.



«Ronroneo»



¿Será simplemente una bola de estambre infinita?


-un atentando a tu curiosidad-


Ni la bisutería (y/o confitería) podrá alejarte de tus instintos: Insomnio prescrito para esas de tu calaña.



«Tus ojos destellando –te delatan- eso que la oscuridad no puede impregnar de negrura»



Hambrienta maúllas suplicando notas carentes de equipaje… Dispuesta siempre a la escapatoria (como tu voz).


Tienes el itinerario caprichosamente estipulado…Meticulosa y sublimemente delimitado por tus hábitos de depredador.



«Navegas sigilosamente con el silencio como bandera, siempre acechante»



Desde el vacio te contemplo, olvidada al recuero, por eso no te nombro (para ni si quiera poseer tu nombre).


Tomas alimento de mi mano, no como un hecho de sumisión, sino como un desliz –pura conveniencia.


Todo ha sido pactado con miradas, mejor dicho¡Me equivoco!:


-no existe ninguna complicidad entre nosotros-


Sin embargo cada noche te espero (aunque esporádicamente no aparezcas) leyendo libros, aunque debería mejor descansar.



«Esta noche me acompañas, enredándote entre mis piernas, dejándome acariciarte la espalda»

Tal vez alguna luna ya no regreses; No te culpo. Por eso escribo estas líneas para conservarte (en algún tipo de registro), no sólo un recuerdo de siluetas. Será sólo un esbozo del rastro de tu sombra perdiéndose en la oscuridad… mientras das la vuelta a la esquina…


20090906

Armando modelos


Dibujo
y
mi
paredro
(tomando
vino
tinto)
canta
con
melancolia:

"Y

llama
él
no
le
digas
que
estoy,
dile
que
Alfonsina
no
vuelve;
Y
si
llama
él
no
le
dirás
nunca
que
estoy,

que
me
he
ido.

Te
vas
Alfonsina
con
tu
soledad,
que
poemas
nuevos
fuiste
a
encontrar..."


-mis trazos torpes-

[Resbala una lagrima]

20090819

Sobre un espejo, detrás de una fotografía /ahora como separador de libro



Sobre tu piel escribo canciones,
que jamás serán cantadas...
En tu cuerpo de delito;
cumplo penitencias absurdas:
Entre tu respirar y mi aliento,
convoco besos exentos de cariño...
Caricias antiguas: palabras olvidadas.
¡Sentencias de muerte!

De tu néctar sublime surgen plegarias
(me arranco los ojos y los dientes),
guiándome sólo con la luz de tu mirar,
-muero desangrado por tu mordida-
Deambulando a la sombra de la tormenta,
reagrupo mis energías menguadas...
Solamente para susurrar tu nombre.
[suspiro]
El universo ha vuelto a conspirar;
Entre dulces y cálidos senos, duermo...
¿Mañana podrá ser otro día?
Te quiero y no digo más...

20090601

[Dual]




Oscuridad y pulsaciones… luces en penumbra tan hermosa (su recuerdo me trae alegría). Noches delirantes de pies desnudos amalgamándose y construyendo caricias entre sueños incompletos. Una delgada línea entre roses inconscientes y ronroneos silenciosos. Sé que una boca ya no busca más la otra boca -que tampoco encuentra la boca que no es buscada;






Entre abro los ojos…




Las pestañas pegadas por una voluntad que podría ser externa a mí… Me reitero la necesidad de volver a la oscuridad, demasiada luz afuera… Me repito -en modalidad jovial- para mi mismo: “Delirios, sólo son delirios… cosas que te inventas para hacer tu existencia interesante, pronto podrás volver a percibir lo tangible…“




Sin embargo vuelvo a cerrar los ojos…




Todo es rojizo (la sangre en mis parpados delata la luz blanquísima del exterior), intento no pensar en nada y eventualmente –alardear paradójico- llego al origen de los pensamientos, a vislumbrar mis últimos episodios de “lucidez”:







Ceño fruncido y parpados apretadísimos…




Destellos de imágenes cada vez menos intermitentes, hasta llegar al abismo de lo constante… el recuerdo reconfortante, de esa continuidad donde percibo más. Siento que entro en un mundo donde los colores y los ritmos pertenecieran sólo a esa realidad, ahí donde tú y yo. (Yo: él que escribe esto desde esa otra realidad donde él parece querer atrapar un sueño que vertiginosamente se le escapa, como una intimidad que él no puede confesar y está vetada del sagrado idioma de las letras escritas).
Yo y tú tenemos esa doble complicidad... podría llamarse duplicidad de eso que a los seres con dos ojos y un corazón les da por hacer cuando están junto a ese otro corazón y esos otros dos ojos, haciendo esa suerte de par-ente-zco (por eso de los "pares"), basta con factorizar 2 personas: cuatro ojos, dos corazones... para hacer ese otro Ser de dos ojos y un corazón; ese Ser que no existe, más que cuando en alguna recamara las posibilidades permiten que el cenicero este justo en el centro de la cama, existe ese círculo inscrito -invisible- en el lecho, donde alguien es yin y ese otro es yang (nunca se sabe quién es cuál). Entonces cada actor saca humo a su entender, llegando un momento en que la distancia de mi boca al cenicero, es la misma del cenicero a tus labios... el coagulo se va trazando. Brazadas de nadador naufrago que nos van llevando corriente abajo a esa densa atmosfera de líquidos petrificados (abría que agregar la confidencia de cierta música que facilita la penetración del portal). En “esa dimensión” uno deja éste mundo para dejarse atrapar por esa fuerza del Ser conmovido, es ahí: justo allí donde dejamos de ser ella y yo, seamos-somos “ese que no tiene nombre” y que se hace aun más evidente cuando una mano roza otra mano: ahí donde la ceniza es depositada –en el centro del Universo- a una cadencia que está fuera de la atmosfera musical, y que aun así logra penetrar en ese infinito de trazos inadvertidos que se esconde entre dos pulsaciones melódicas, no puede ser de otra forma en que el portal sea más que tácito (¿Metatácito?). Un grado de conciencia donde las Manos se rozan y un Ojo se mira/ (desde ese parte donde el factor común deja de existir)/ un estéreo más Estéreo/ un unisonó más Unisonó /y la visión panorámica es imprescindible: Pupila que refleja la otra Pupila, 360 grados... un respiro profundo y no hay más... hasta que segundos de horas, tal vez días... No sé sabe cuánto, sólo la certidumbre de necesitar teorías cuánticas o misticismos paganos para explicarse todo cuando llegue la hora de la despedida.
Sin ti y regresando a la individualidad se mira el reloj y la fecha… y sin pena, mucho menos gloria, se vuelve a cerrar el portal... Si la realidad tuviera peso, sería en ese escapismo dimensional donde la realidad pesaría más…







Un parpadeo, intentar despertar…




…Pero no puedo abrir los ojos lo suficiente… Demasiado borroso, inútil resistirse. Mejor regresar a los recuerdos, a lo que me invente tan real… Una pregunta como parvada de gaviotas hambrientas revolotea en mi cráneo: ¿Por qué la condene al exilio…?







Cierro nuevamente las compuertas de los ojos…




Intento borrarte de mí (Si te invente ¿por qué no des-inventarte?). Rápidamente olvido esa idea y de mis entrañas evoco una nueva, cualquier cosa es mejor. Concentrándome en la pura percepción y dejándola fluir, hasta llegar al no poder dejar esa extraña sensación de ser un extranjero, justo donde el "mucho gusto" cortes no tiene ningún sentido más que banalidad estética, país donde sonrisas amables son inmorales y la parafernalia social cala en los huesos, en el tuétano de la hipocresía… junto al nervio de la mala educación; Desterrado de ese lugar donde no se necesita decir mu-cho gus-to (silabas de más, donde la Mirada dice más que mil palabras), es allí de donde vienen los suspiros, la regresión traducida en el vacio de la caja torácica (que realmente nunca está vacía).
Fumigando el terreno con ojos de incertidumbre rabiosa, mirando el espacio como territorio donde es tan complicado medir la distancia... No importa cuantos pasos se den... o que zancada metafísica intente conjeturar un tropiezo: una calamidad. Siempre resulta inapropiado, hasta podría decirse anti-ético andar a ese ritmo tan inusual, fuera de contexto. No se puede evitar arrastrar los pies en esa espacialidad amorfa, encoger la espalda... observar el piso detalladamente y eventualmente mirar de reojo; suspirarse en silencio una plegaria (como mantra).
Ir a un bar, algún teatro, platicar con ustedes o con ellas, leer el periódico, o cualquier otra cosa de ciudadano consciente de su humanidad viviendo en el mundo civilizado; también y en su más extremo caso está el tomar café y sentir que el bullicio de las cafeterías está tan lejos de ser cordial. Las sillas acomodadas y divididas en bloques económicos, las mesas delimitadas y organizadas por religiones posmodernas; mirar entre los asiduos bebedores de café e intentar encontrar Tu alma... entonces todo mundo tiene (tu) rostro, fuman como (tu) fumas, y ríen como (tu) ríes... Cada quien tiene un poco de eso que hace constatar más TU ausencia.Rememoración de la fidelidad a nuestra magia, a esa dimensión donde alguien es llave y el otro indudablemente cerrojo... todo por ser cómplice de esa dualidad que destroza anhelos cuando se sabe lejano del hogar, aniquila esperanzas y nos llena los ojos de inconmensurable melancolía.... y ahí en el frio de la calidad del local, empiezas a sospechar eso que se viene temiendo (porque sé que tu también lo sospechas al unisonó: estés donde estés). Un hilo de material plateado nos une entre tanta oscuridad, gente pasa inadvertida como miles de pasajeros, anónimos... inéditos a la memoria y olvidados al instante... Personas que se apropian por unos momentos de Tu silueta al andar, pero tú y yo lo sabemos que sólo son extraños. Muy a pesar de la ajenidad se camina un pie a la vez, se avanza torpemente por la ciudad, entre adoquinados encharcados donde alguna vez reinaron barcos de papel (¿lo recordarás?). Regreso a ésta realidad donde el olvido es eminente...

Ya no siento esa ebullición del interior de mi cuerpo…

Exhalo bruscamente y siento la liberación de mis pulmones, ya pronto despertaré……

por ahora, aun pesan demasiado los parpados.



La imaginación me lleva a algo que podría ser pasado, o muy tal vez una premonición. Entro en escena caminando por esos parques donde tu recuerdo pronostico las noches de tu ausencia y de reojo creo verte sentada platicando con alguien más... Porque sé que al igual que yo, tenemos que contarles a los otros de nuestras ausencias, anestesiados entre otros besos y caricias... mirando ojos alienígenas y acobijados en latidos anti-isocronicos... Acá de éste lado donde la gente lee y escribe, toma fotos y hace formatos de procedimientos... en este terreno se mira al cielo desde su perspectiva más perversa, expropiados del paraíso de la inocencia y de la felicidad amputados como muñón cangrenado...
Un grafiti en el cielo me recuerda tu ternura, rezo tu nombre para evitar malos augurios y silbo una tonada que me aleje de la compasión de mi destino -que no compartimos... Una dona de nicotina se borra en el cielo... y la historia se acaba, como todo en esta vida que tiene que seguir...


Abro los ojos…

De lleno la luz viola mis pupilas empequeñecidas…


Violentamente respiro, me despido de la oscuridad y sus pulsaciones… me lleno de curiosidad: He renacido, guiado por impulsos de instinto de conservación rastreo sigilosamente el entorno… Un gesto desconocido me dice con tono neutro que descanse, que pronto dejare la sala de cuidados intensivos… Sigilosamente escupo un: pero, pero, pero… El señor suplica mi silencio… no tan cercana una voz femenina, pero fríamente mecánica me dice unas palabras… sonidos que lentamente me van arrastrando…



Impedido por la succion de las tinieblas…

Intento no cerrar los ojos,

Probablemente un desmayo… ¿Qué más da?


Atrapado en la cordura de ojos cerrados conjeturo lo sucedido, y poco a poco voy traduciendo las últimas palabras, ella decía que en delirios vociferaba un nombre repetidamente, más que sin embargo el nombre del cual me socorría no podía serme de ninguna utilidad… Investigando mis contactos no figuraba ninguna Matilde…








¿Matilde?



En un estremecimiento que me sacude desde lo más hondo del pecho,

Recupero todos mis sentidos…


Ahora lo recuerdo todo…



La soledad, el hastió de la vida… noches de pesadillas e insomnio, calor insoportable agobiado por las gotas de sudor incesantes. Necesidad de compañía y excesivas demandas frustradas obligándome a gestar una historia de amor fallida (¿Qué otra cosa podía inventarme después de una vida en pantalla plana y alta definición, claramente producto de mí visión fatalista?).

Sonrío…


En la sala de recuperación mis familiares me sonríen sin saber que esa sonrisa no es para ellos… Si supieran que le sonrío a mi conciencia ¡A la cordura!… que he regresado, y estoy para quedarme…
Afuera 27 grados…

20090513

Historia de una noche


No sé cómo llegue a esta olvidada carretera que interrumpe el desierto, mucho menos indago como fue que el auto se averió (mis demonios no perdonan y la autocompasión puso mis pies en este tortuoso camino), ahí estaba caminando… perdido en la nada; Quizá por la misericordia de algunos labios que accidentalmente me nombran en sueños, será tal vez tú que rezas por mí (indudablemente alguien se acuerda de mi), muy probablemente sólo sea él azar. Nunca lo sabré, pero vislumbre a lo lejos mi oasis: un Motel: olvidado por la humanidad.



Cansado del viento que me laceraba la cara con sus lengüetazos cada vez más fríos pedí una habitación con gestos discretos, sin palabras. Cautelosamente desplazándome, arrastrándome contra la pared hasta que mi mano tambaleante encontró la puerta. La habitación parecía ya estar dentro de mi repertorio de deterioradas imágenes acumuladas durante estos últimos días de delirio.



Derrumbo mis pocas pertenencias en la empolvada cama, conservo en mano mi botella de licor barato y lentamente, sin ganas, en lo que podría ser una eternidad… me despoje de mis harapientas prendas hasta quedar desnudo (ya no recordaba este cuerpo llagado), aleatoriamente los tragos de este amargo licor me dan fuerzas para arrastrar mis pies a la puerta del baño.



[Sabiendo que no quiero olvidar el olor que llevo impregnado en mi cuerpo]



La marea me mueve de convulsión en convulsión, un ademán instintivo –casi milagroso- encuentra el apagador: Un foco que intermitentemente desvela está penumbra, violando la intimidad de una tina salpicada por el olvido; manos torpes giran la llave, rugido del desuso, hedor a oxidado… Agua bramando, tímidamente llenando el recinto de vapor. Después de varios cerillos desperdiciados, finalmente un cigarrillo inunda y vicia la atmosfera; Mis entrañas se retuercen:



(¿Cómo pudiste cambiarte -nuevamente- el nombre?)



Aunque hace una semana te despediste de mí. Súbitamente, lucido llega un recuerdo… Te conocí y me prometí que sólo te quería para una noche (nunca pensé que serian dos años antes del alba). Hace 7 noches con semen jure mi penitencia y por eso: aun conservo tu –ahora un poco desgastada- intensa fragancia; ese perfume de tu más intima esencia; olor de batallas ensangrentadas, respiraciones mutiladas y mordidas ensordecedoras; Aspiro al recuerdo de las cicatrices de tus besos; Olfateo el néctar de tus espasmos de luna llena; Inhalo la memoria de esos labios en mi boca y otros labios entreabiertos; Una bocanada del elixir con el que dibuje tantas veces sobre tu espalda la pasión en los tonos más cálidos e indiscretos.



[Un pie se sumerge…



No hay tristeza, ni dolor: sólo tu ausencia, licor que quema la garganta, tabaco humeante ensuciando la atmosfera, un foco intermitente, tus fluidos en mi piel…


Otro pie que se sumerge…]


Compartimos tantas habitaciones de hotel, aunque estés ya muy lejos de mí… paradójicamente es hasta hoy que me despido de ti: exhalo tu esencia, tu último respiro…

Resbalo en la tina…


Con el agua hasta el cuello, entre el liquido se desvanece tu amor…

En murmuro te dedico el último verso…


Te olvido, porque eso es mejor que arrepentirse de probar el cielo,

A vivir sabiéndolo perdido… por eso te olvido.


20090406

Jugando

Para jugar cualquier juego de pareja, se necesitan al menos dos personas, cada quien juega sus intenciones de la manera en que mejor se acomoden a las reglas o lineamientos que se ha acordado. Se puede jugar durante años, durante una vida, puede ser que la complicidad nunca deje de ser, sino hasta la muerte. En cualquier tipo de juego, que se practique por un tiempo prolongado el campo de juego se va limitando y por lo tanto se caen en cierta rutina.
Si el juego cae en desvíos, pero los jugadores se aferran a jugar, es notorio que el sentimiento puro no existe y por lo tanto el juego se irá deteriorando, llegando al caos y las venganzas rencorosas. Por otro lado, hay quienes lo juegan con tanta insistencia y devoción, que si en algún momento se llegará a caer en cierta confusión, basta con replantear o revolucionar los acuerdos y/o lineamientos.

No todo mundo se percata de que juega, otros tantos gustan de sentirse “gandayas” porque saben manipular las reglas a su favor, existen también casos donde un jugador siente que pierde o gana; Es ahí donde habrá que entender los casos anteriores que no sucede tal cosa como “la victoria”, “el ganar”.
Este es un juego de honor, hay que tener fe en el honor, dado que lo importante del juego es lo imposible. En donde realmente se puede hablar de “ganancias” es en cuanto los jugadores se sientan colmados con la experiencia que produce el jugar.
Es el juego que nunca termina y por su carácter infinito logra trascender a lo mundano, es la manera en que 2 almas se pertenecen mutuamente y pueden mirarse a los ojos regocijados y con sonrisas y/o alguna mirada tacita que demuestre y refleje la paz interior de los jugadores.

No puedo ver la vida de otra manera, no busco los bienes materiales o el buen gusto, encuentro lo puro en su forma humano con sentimientos y pasiones (por las cuales transitamos en un camino infinito), los límites son los de la imaginación; si el mundo mágico, místico y fantasioso no existe: Entonces el poeta muere. Creer en las hadas, en un universo donde si uno sabe encontrar, encuentra hasta lo imposible.

Desafortunadamente muy poca gente sabe valorar lo imprescindible del juego, otras tantas hablan de madurez, y declinan lo lúdico aferrados a que es para infantes o débiles mentales. No se dan el tiempo para reír a carcajadas, correr empapándose con sonrisas de lluvia o simplemente perderse en la ciudad. Prefieren mantenerse responsables y sobrios, ejecutivos y propios.

Me auto-proclamo fotógrafo, pero lo importante no es eso, puedo tomar demasiadas fotos (lo invaluable es tomarlas), es arriesgarse, aun sin tener el conocimiento de diafragmas o velocidades. Lo importantisimo es el Percibir: la forma de ausentarse de cualquier interferencia, estar totalmente sujeto al entorno. Entonces no tomo la foto (ó cualquier otra cosa que hiciese) la fotografía se toma sola, yo solamente aprieto el botón que detona el mecanismo que cautiva una imagen, porque la imagen así lo quiso.

Podría seguir enumerando virtudes o defectos, o tal vez contar algún cuento. Por momentos peco de ingenuidad y juego con quien no sabe jugar. Duele en el alma, en lo más profundo del corazón percatarse de que uno se ha equivocado, que detrás de la máscara de jugador, solamente se esconde la cobardía o algún tipo de vicio degenerado de una ambición vulgar.

No discrimino por eso, guardo mis juegos, olvido las promesas… perdono y vacio mis rencores. Me llevo mis juegos a otra parte, porque indudablemente sé que en algún momento me encontrare alguien con quien jugar, siempre hay alguien con quien pasar el tiempo aventando piedras al estanque, combatiendo dragones metafísicos, tomando cafeína y encontrando en la ciudad grietas donde poder jugar. Rehacer el mundo con plegarias de amor y amuletos de jade, porque tarde que temprano la eternidad seguirá ahí dejando que la gente juegue y yo ya no estaré aquí. El juego nunca morirá.

20090403

Asesinato y sudor

En mi frente el calor, me hace cerrar los ojos; Sudo…

Me levanto del sillón viejo y polvoriento, salgo de la penumbra de la habitación; cuelgo de mi hombro a mi fiel acompañante: la única que siempre va conmigo a todas partes. Cierro la puerta (de lo que podría llamar mi casa). Camino ausentado de preocupaciones, llego a la cafetería donde es recurrente sorber café y mirar el humo que se va, contemplando su trayectoria ambigua: Intermitentemente se van entremezclando las historias que me cuentas, hasta que ya no veo más el humo…
Las historias se entrelazan y se vuelve una telaraña fantasiosa en la cual quedo atrapado durante horas, aunque luego la necedad de aspirar nuevamente el tabaco me hace regresar al mundo de los segundos

Vagamente distingo tu olor, mi cabeza gira lentamente… Llegas acompañado del muchacho de la mirada taciturna; Tu mirada encuentra mis ojos, ojos que examinan tus gestos (que ya me conozco bastante bien) e intuyen lo que hay en tus ojos que me miran (que también me conocen bastante bien).

Una espiral delirante y creciente me saca del transito…

Sudo, me quito la humedad con el dorso de la mano. Contesto el teléfono que me ha arrebato de mi sueño; le pongo más atención al interlocutor, mientras el sueño se va deslizando hacia el olvido. Cuelgo y me llega una extraña sensación...

Emparejo la puerta de la sala, tomo mi cámara… cierro el candado de la puerta, prendo un cigarro y mis pies me llevan directo al café acostumbrado, ocupo la mesa de siempre… pido un café negrísimo…
(Improvisando las instrucciones del sueño).
Por debajo de la mesa preparo el arma...
Miro el humo del cigarro…


Percibo tu aroma… volteo apuntándote con toda la alevosía y ventaja… antes de jalar el gatillo puedo ver tu cara petrificada, tus hermosos ojos y la mirada nostálgica de tu acompañante. Que manera de robarles el instante, el futuro; Si tan sólo no hubieras mentido (pero es que mientes tan hermoso). Aunque debo confesarte que se veían muy lindos juntos, algún día comprenderas que tenia que conservarlo para la eternidad…
1/30 con F5.6
(ISO 800)
Maldito sudor en la frente...

20090324

Carta sin entregar No. 1


Pinturas con luz;

-fragmentos amedusados-

nostalgias eternizadas sólo por un ratico...

Beberé un vaso de de vía láctea sin lentejuelas...

(hasta que la nata no sea tan espesa)

Tarareando una canción que no sé que dice...


-Ausente contemplando el vacio-


Hipnotizado al ritmo del recuerdo,

ojala por un momento, pudiera olvidar...

Una lágrima lentamente se desenrolla:

Cae, y no hago más que desear...

*Anhelar*


(¿Arrepentirme ahora?)


[Nunca]


En una hoja le escribo a mí pasado:

"Mande erradicar todas mis esperanzas"

¿Empezar de cero?

Para ya no volver a esperar...


¡Soñare!


Y... ¡¡¡Que todo vuelve a pasar!!!

Llegar al punto donde todo tenga sentido...

(Creer que todo esto cabe en palabras):

Insípidas de significado,

-más allá de las murallas de mi razón-

aprisionados se nublan cada vez más los sentidos...

Ciego ante mi mismo me insinuó ante mi reflejo...

¡Ayer debió pasar mi sueño!


Y... mañana....


¡Tampoco será!


¿Cómo fue que caí en el anzuelo?


Extraño la adrenalina que provoca el correr

20081012

Incongruencia, inconsistencia…

Incongruencia, inconsistencia…

En este concepto soy un ignorante según las prescripciones del querer infalible:

No soy injusto, simplemente esto es una farsa;

Si encuentro la consistencia mi querer no será infalible (sencillamente no tendría que serlo).

¿Acaso el querer es un sujeto como para adjudicarle un predicado?

-A b s t i n e n c i a-

{

¡SOLEDAD: NO TE ENCUENTRO!

Preciso será que me digas :

¿Quién es querer?

[Porque para mí no significa]

}

Besos tiernos mi amor

20080710

Caricias


El café se te enfría... y la lluvia:

Seguirá cayendo (hasta que la luna se me haga evidente).

De los besos que me diste…

Intangibles, diluidos; adheridos al vapor escapista…


Ante la frialdad de la calle,

Me trae la niebla el recuerdo -imperdonablemente fugaz-

De tú aroma –ausente- entre brizas;

Despidiéndose intermitentemente, ya que nunca serán...


Donde la espalda... le da ganas de no ser-más-espalda y...

Simplemente ceder ante impulsos:

De amantes: despidiéndose efímeramente sabiendo que:

No será mucho antes de intentarse reconocer…